Nacido el 7 de enero de 1991 en La Louvière, desde que apenas era un niño comenzó a dejar muy claro que tenía un don especial para este deporte. Todos los técnicos que le tuvieron a sus órdenes no dudaron en asegurar que por sus manos había pasado un futuro proyecto de crack.

Formado en el AFC Tubize (desde los 9 hasta las 14 años), los ojeadores de la mayor parte de los clubes de la liga gala no tardaron en querer echar sus redes sobre él. Tras unas duras negociaciones, al final fue el Lille OSC quien consiguió hacerse con sus servicios y le fue puliendo con mucho mimo y paciencia en sus categorías inferiores. Esa dedicación ha merecido la pena porque el mediapunta no ha tardado en convertirse en la gran perla de la entidad del norte de Francia.

Tal y como ya hemos dicho, su primera gran actuación a nivel internacional se produjo en el Europeo Sub'17 de 2007. Con una serie de brillantes actuaciones individuales, fue capaz de echarse el equipo a sus espaldas y, contra todo pronóstico, metió a la selección belga en semifinales. En esa ronda, vendieron muy cara su derrota ante España, al empatar con los pupilos de Santiesteban durante la disputa del tiempo reglamentario (1-1) y caer por 7-6 en la fatídica tanda de penaltis.

Como no podía ser de otra manera, fue elegido como uno de los jugadores más destacados dentro de un torneo en el que también brillaron con luz propia otras jóvenes promesa.